lunes, 25 de mayo de 2009

Epitafio


Que se queden todos callados
Por un segundo, un instante
Para así poder yo morir tranquila
En silencio, sin prisas

Que se queden todos mudos
Por un momento, un respiro
Para así poder yo hacer mi salida
Sin avisos, sin despedidas

Que nadie me llore
Que nadie me suspire
Ya me voy, no sé si volveré
Suelo regresar, cuando hay a dónde

No te haré falta
Eso es un hecho
El viento te dará mis besos
Cuando ya no esté, cuando no me extrañes

Y así
Cuando nadie se entere
No habré existido
Ni te habré querido

1 comentario:

Manuel Maria Torres Rojas dijo...

Que tu escritura no calle jamás, leerte es siempre un placer en el silencio del tao.